¿Sabías que la Ciudad Deportiva de Saltillo tuvo una alberca abierta al público durante toda una década? Pocos la recuerdan, muchos la vivieron, y hoy ese espacio ya no existe. Esta es su historia.
La Ciudad Deportiva: el orgullo de Saltillo en los años 70
La Unidad Deportiva Francisco I. Madero, conocida popularmente como la Ciudad Deportiva, fue inaugurada el 1 de noviembre de 1967 durante la administración del gobernador Braulio Fernández Aguirre, aunque su construcción inició en el periodo de Raúl Madero González. El proyecto corrió a cargo del arquitecto José María Morales del Bosque, quien diseñó un complejo pensado para satisfacer la demanda de recreación y esparcimiento de una ciudad que en aquella época rondaba los 150 mil habitantes.
Desde sus primeros años de vida, la Ciudad Deportiva se convirtió en el destino dominical por excelencia de las familias saltillenses. Sus canchas de básquetbol, voleibol, frontón, tenis y pelota vasca, los gigantescos resbaladeros de concreto aprovechando el desnivel del terreno, el lago artificial y el famoso trenecito la hacían preferida incluso sobre la Alameda Zaragoza.
La alberca: el atractivo que ya nadie recuerda
Entre todos esos atractivos había uno que hoy casi nadie menciona: una alberca pública ubicada a los pies de los populares resbaladeros de concreto. Activa durante la década de los 70, era uno de los puntos de mayor afluencia familiar en temporada de calor.
Los que la vivieron la recuerdan con cariño, aunque sin idealizarla demasiado. El agua, según testimonios de saltillenses que la frecuentaron, tenía un tono verdoso buena parte del tiempo, algo que no detenía a nadie. Frente a las pilas ligadas a la piscina había estanquillos de lámina donde se vendían antojitos y refrescos, completando la experiencia de un domingo en familia.
No era la alberca más limpia ni la más grande, pero sí —como bien dicen quienes la conocieron— la más divertida.
¿Qué hay hoy donde estaba la alberca?
Para los años 80, la alberca fue deshabilitada. El espacio que alguna vez albergó chapoteos y risas de niños saltillenses fue transformado con el paso del tiempo, y hoy esa área corresponde al skatepark de la Ciudad Deportiva, a un costado de los mismos resbaladeros de concreto que siguen en pie. Los juegos infantiles metálicos permanecen cerca, como testigos silenciosos de lo que fue.
El lago artificial, los resbaladeros, el trenecito —aunque ya fuera de funcionamiento— y las canchas siguen siendo parte del paisaje de la Deportiva. Pero la alberca vive únicamente en la memoria de quienes tuvieron la suerte de conocerla.
¿Tú llegaste a nadar aquí?
Si creciste en Saltillo en los años 70 o tienes familia que frecuentó la Ciudad Deportiva en aquella época, es muy probable que alguien en tu historia haya chapoteado en esta alberca. ¿La recuerdas? ¿Tienes más fotografías de aquellos años? Cuéntanos en los comentarios o mándanos tus fotos al WhatsApp de DeSaltillo, las publicamos con tu crédito.
