Pa’ que se enseñe a ser hombre Cab… – Historias de un Buitre de la Narro

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Después de dar los resultados de los admitidos, pues fijense que ¿que? NO pase el examen, pero si tenía muchas probabilidades de entrar ya que de los 200 o 300, que aparecieron en las listas, yo estaba en los primeros 5 después de los admitidos, y además siempre desertaban hasta más de la mitad, por lo de las famosas novatadas, que eran durísimas.

En esa época mi madre DOÑA MANUELITA, era muy sobre-protectora y se vino  conmigo a Saltillo y anduvo moviéndose para que me admitieran y claro que lo logró (como en su vida, era muy chin….mi madre). Pero aquello me costó muy caro, lo iba a lamentar mucho después.

Ya tenían un rato buscándome los paisitas TRINOS (gentilicio de sampetrino) por lo anterior, tambien se vale decir que un cierto porcentaje de un 90 o más, de los paisitas trinos procedeían de los ejidos circunvecinos de San Pedro y yo como era supuestamente de la high y me daba el lujo de ser externo y vivir en Saltillo pués me traían ganas los paisitas.

Siempre en la vida, tarde o temprano suceden las cosas,me encontrarón.

¡JOVEN!   (termino utilizado por el veterano para llamar al pelón) venga cab…¿como se llama? contesté con voz temerosa. Ttttomás.
vet.-¡ TOMÁS QUE !….
Contesté con un miedo de la chin….
t.y.w.- Tomaasss Yong
vet.- Hijo de la chin……¿Ud. es de San Pedro?
t.y.w. .- siiiiiii
Apareció en su cara, una sonrisa malévola.
vet.- ¿Ud. es el que trajo a su mamá?
t.y.w.- siiii

En ese instante supe lo que el destino me deparaba y acepté con resignación mi destino.
Vet.- ! VENGASÉ CAB….!

No tuve más remedio que seguirlo y me llevó al edificio del ALEMÁN (donde estaban los de más jerarquía, próximos a recibirse).

Agarrese los hue…..agáchese cab…Para esto ya tenía un cinto en su mano y empezo a cintarearme hasta que se agoto de cansancio y me dijo con voz fuerte y burlona ¡ PA QUE SE ENSEÑE A SER HOMBRE CAB…! y no ande trayendo a su mamá que aquí somos muy MACHOS

y no ande trayendo a su mamá PIN…. PELÓN…

LLegué ese día a Saltillo triste y con las sentaderas casi sangrando, ya que casi ni me podía sentar para hacer del baño, esa fué una de las más duras pruebas…. de muchas que tendría después.

Paso el tiempo y saben que… tenía mucha razón el veterano, con el tiempo me convertí en todo un MACHO.

( CONTINUARÁ)

Historias de un Buitre de la Narro 2


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