Moobing

Me rompieron el corazón a los 11 años y ni siquiera fue un niño; fue mi hermana mayor, quien sabía que yo moría por Xavier Serbiá (ex integrante del grupo musical Menudo) y se las ingenió para enviarme una carta desde Guadalajara, Jalisco –según esto de parte de él–, en respuesta a la que yo había enviado previamente, en la que le declaraba mi gran admiración al ídolo del momento.

Cual chiquilla inocente, vivía pendiente del cartero: cuando escuchaba el inconfundible sonido de su silbato, corría desde donde estuviera para recibirlo. El día que por fin llegó la carta, no podía creerlo. La leí una y otra vez y me sentía feliz. La emoción extrema no me permitió darme cuenta del engaño.

Mi hermana llamó a nuestras amigas en común para “celebrar” que un integrante de Menudo le había respondido a una de nosotras; por supuesto cada quien tenía su chico favorito. Cuando estábamos reunidas –y yo, más emocionada que nunca–, todas soltaron la carcajada.

En segundos pasé de la felicidad a la confusión, luego me uní a las risotadas que les provocaba el burlarse de mí, después sentí tristeza –misma que oculté– y finalmente me sentí frustrada e iracunda. Le dejé de hablar a mi hermana unos días; en su intento por disculparse, argumentaba que yo también le había hecho bromas pesadas.

Así nos hicimos adolescentes y luego jóvenes: entre bromas y supuestas venganzas de hermanas; lo cual me sirvió mucho para darme cuenta de que las burlas no siempre son inocentes ni provienen de personas confiables que en realidad no quieren hacer daño. Para cuando enfrenté uno de los bullying más desgastantes, el laboral (mobbing), tenía callo para defenderme.

Mobbing o acoso laboral

Heinz Leymann, doctor en psicología pedagógica y ciencia médica de la psiquiatría, expresó que el mobbing es aquella situación en la que una persona ejerce violencia psicológica extrema –de forma sistemática y recurrente, y durante un tiempo prolongado– sobre otra persona, en el lugar donde labora; con la finalidad de destruir sus redes de comunicación y reputación, perturbar el ejercicio de sus tareas y lograr que finalmente acabe abandonando el trabajo.

El mobbing es una de las situaciones más asfixiantes que puede experimentar un trabajador; pues, además de sortear el estrés propio de las labores cotidianas (personales y profesionales), ha de enfrentarse al desgaste que le provoca el ser objeto de burlas de jefes, subordinados y/o compañeros.

El mobbing puede ocurrir de diversas formas:

Acoso vertical descendente (bossing): de uno o varios jefes a un subordinado

Acoso vertical ascendente: de uno o varios subordinados a un superior

Acoso horizontal: se da entre colaboradores de un mismo nivel jerárquico

Los porqué (envidia o celo profesional, interés por un puesto…) y los cómo del mobbing (acoso sexual, violencia física y/o psicológica, aislamiento…) varían de acuerdo al victimario y a la víctima, así como a la tolerancia y permisividad de esta última; es decir, entre más pasiva e indefensa se muestra la víctima, más cruel puede llegar a ser el hostigamiento.

Consecuencias

Las agresiones perpetradas en el lugar de trabajo pueden llegar a causar  daños psicológicos severos en la víctima; por ejemplo: ansiedaddepresiónestrés, desmotivación, distracción, bloqueo mental, etcétera; mismas que desgastan la salud física de la persona y –por ende– perturban el ejercicio de sus labores, lo que da como resultado un bajo rendimiento y un daño en su reputación. Cuanto más persiste la situación, peor es el malestar.

Qué hacer para combatir el mobbing en tu empresa

Al igual que en un hogar (padre y/o madre) o en una escuela (profesores y/o titulares), en el ámbito laboral debe existir una figura intermediaria: un líder justo, imparcial y conciliador, que evite este tipo de comportamientos y abusos; así mismo –lo más importante–, promover el fortalecimiento del carácter y la inteligencia emocional de los colaboradores; de lo contrario, lo que se ve afectado después de la integridad moral de la víctima de mobbing es la productividad.

¿Te has preguntado alguna vez si el alto índice de rotación del personal, la impuntualidad, el ausentismo, los accidentes y la baja productividad tienen relación con algún tipo de acoso laboral? Piénsalo. Analiza, observa, indaga; quizá descubras el origen de una problemática muy particular en tu empresa.

Si quieres combatir el mobbing en tu organización, estamos para servirte. Somos Dominio Comunicación: Comunicación efectiva para tu vida personal y profesional. (55) 2212 7220.

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