El Asilo Mass Narro de Saltillo, una página del pasado

por Ariel Gutiérrez

El asilo para niñas pobres abrió sus puertas en 1899, contaba con espacios para dormitorio, comedor y una bien dotada enfermería para la atención de las infantas

Esta imponente mansión estuvo ubicada sobre el terreno de la cuadra en las calles de Cuauhtémoc, Purcell, Múzquiz y Álvarez. Fue construida en la década de los 80 del siglo 19; perteneció al coronel José María Garza Galán, quien fue Gobernador de Coahuila de 1885 a 1889, se reeligió para un segundo mandato, pero no terminó debido a un movimiento provocado por el descontento de empresarios y comerciantes.

El inmueble se le conoció popularmente como “La Casa Pinta”, nombre dado no por sus colores, sino porque era utilizado por el Gobernador para sus parrandas e irse de pinta (faltar a sus obligaciones). Garza Galán era de pocas virtudes, afamado mujeriego, poseedor de un espíritu de fiesta incansable, el coñac, la alegre música y el poder que ostentaba el gobernante hicieron a esta bella vivienda el perfecto escenario para innumerables pachangas que a menudo efectuaba con amigos, funcionarios, sin faltar la compañía de prostitutas, a expensas del erario.

El depuesto Gobernador vendió la morada al inmigrante prusiano Henrique Maas, el cual junto a su esposa Trinidad Narro Rodríguez dispusieron convertir la residencia en un asilo para albergar niñas pobres.

Heinrich Wilhelm Maas Markhoff nació en Soest, Westfalia, en la antigua Prusia, hoy Alemania. Maas llegó a Saltillo alrededor de 1850 atraído por la fiebre del algodón. Experto agricultor, que al poco tiempo de haber arribado compró las haciendas de Agua Nueva y La Hedionda Grande, donde sembraba maíz y frijol y mantenía cabezas de ganado menor, pero sería la lucrativa actividad de prestamista que lo convirtió en uno de los hombres más ricos de la región. Al abrirse el Banco de Coahuila fue nombrado miembro del consejo de administración. En aquel tiempo se decía que Henrique Maas prestaba a los ricos para después dárselo a los pobres.

El asilo para niñas pobres abrió sus puertas en 1899, contaba con espacios para dormitorio, comedor y una bien dotada enfermería para la atención de las infantas. Maas involucró a miembros de la sociedad saltillense para formar parte del patronato que dirigiría los destinos del asilo. El literato don José García Rodríguez presidió con éxito el patronato por un buen número de años

La labor filantrópica del matrimonio Mass-Narro se extendió en numerosas acciones de caridad y en importantes obras benéficas como el inicio de la construcción del Santuario de Guadalupe, edificado en la antigua Capilla de los Pilares; otra importante aportación fue el Hospital San Vicente Paul, de impresionante arquitectura que desafortunadamente se perdió como muchos otros edificios históricos.

El filántropo murió en 1911 y su esposa Trinidad un año más tarde, fue su voluntad el ser enterrados en el predio del asilo, lugar donde descansaron sus restos por cierto tiempo. A mediados de los años 60 del siglo pasado los integrantes del patronato en turno decidieron cerrar las puertas de la noble institución.

El fabricante de las famosas losetas de barro Saltillo Tile, Jesús Garza Arocha, me platicó que él estuvo presente cuando la casona estaba siendo demolida, algunos de los materiales como las columnas de hierro fundido y ladrillos usados en la construcción, fueron llevados en furgones de ferrocarril y vendidos a un comprador de la ciudad de Nueva Orleans, al estar limpiando el terreno con maquinaria pesada, la falta de supervisión e irresponsabilidad del encargado de la obra, hicieron que las dos tumbas de Henrique Maas y Trinidad Narro fueran destruidas, sus restos quedaron expuestos a la luz del día, por lo que sus descendientes tuvieron que llevar los cadáveres a un panteón, ahora sí para el merecido descanso. Como siempre sucede, el terreno fue fraccionado y vendido a particulares para uso de casas-habitación.

La pareja que tanto bien hizo por la gente de esta ciudad, recibió solo el reconocimiento al ponerle sus nombres a dos calles, que por cierto la nomenclatura de una de ella tiene mal escrito el apellido, dice Mass en lugar Maas. Las pequeñas arterias son poco conocidas al quedar dentro de una privada, justo donde se situaba el asilo.