Historia del Teatro García Carrillo de Saltillo

Teatro Garcia Carrillo 1Un 27 de Julio de 1910, se inauguraría en Saltillo un recinto que sería considerado un símbolo de desarrollo cultural y modernidad en la ciudad: el Teatro García Carrillo, llamado así en honor a Antonio de Jesús García Carrillo, gobernador de Coahuila en 1874.

Años antes de su apertura, en 1906, el gobernador del estado, Miguel Cárdenas, firmaría un contrato con el empresario Antonio Dávila Ramos para edificar el teatro en el lapso de dos años. Para realizar el diseño de la obra, el empresario contrató al arquitecto extranjero Henri E. M. Guindon, quien recientemente realizara la residencia de Guillermo Purcell, sobre la hoy calle de Hidalgo.

Desde su apertura se presentaron obras de teatro, óperas, veladas musicales y literarias, comedias populares y, por el año de 1917, se comenzaron a exhibir películas de forma comercial.

Sin embargo, pocos años más tarde, el teatro sucumbiría ante las llamas de un incendio la noche del 3 de septiembre de 1918 y con tan sólo ocho años de existir, se convertiría en leyenda. Únicamente sobrevivió su acceso frontal y el salón fumador en la planta alta, elementos correspondientes a la fachada y a la primera estancia. En 1999 abrió sus puertas como centro cultural, albergando un auditorio y sala de exposiciones.

El historiador Arturo Villarreal Reyes, en su libro “Teatro García Carrillo. Crónica de un incendio”, editado por el Archivo Municipal de Saltillo en 2008, nos comparte los detalles de aquella velada de inauguración. A continuación reproducimos de manera íntegra un pequeño fragmento:

“El miércoles 27 de julio de 1910, año del centenario, el teatro García Carrillo estaba listo para su inauguración. Eran las seis de la tarde cuando se dieron cita las autoridades presididas por el gobernador, Jesús de Valle, a fin de verificar el evento. La comitiva fue recibida por el señor Antonio Dávila Ramos, quien esperaba impaciente a las puertas del teatro acompañado de doña Prudencia Ramos, su esposa. Pasaron al “foyer”, para brindar con una copa de champagne. Tomó la palabra, como siempre, el destacado orador Tomás Berlanga quien, diestro en el arte de la improvisación, felicitó al empresario, halagó a las autoridades por las mejoras públicas y al pueblo saltillense por su manifiesta cultura, llevándose un aplauso general. El gobernador, con escasas palabras, declaró inaugurado el nuevo y soberbio templo de las artes”.

Esperamos que esta imagen que hoy presentamos sea de su agrado. Ésta fue publicada justo hace 100 años, en 1912, en el Álbum “Coahuila Gráfico”, el cual forma parte de nuestro Acervo Histórico.

 

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