Erubiel Valdés – Con el Futbol en las Venas

A base de tenacidad y esfuerzo Erubiel Valdés logró formar parte de uno de los equipos más representativos de la primera división.

Qué tal estimados amigos, con el gusto de siempre los saludo, el personaje que del que hoy hablaremos, nace orgullosamente en nuestra ciudad. Precisamente por las calles de Purcell y Corona y es ahí donde se forja uno de los deportistas más conocidos de nuestra localidad, beisbolista por diversión cuando pequeño, futbolista profesional por vocación, en su juventud y empresario de la construcción en la actualidad, me refiero al legendario futbolista, Erubiel Valdés Ramos.

Primer deportista saltillense en ingresar al futbol profesional, sin duda que los aficionados de aquel tiempo lo recuerdan por su gran talento creativo, ya que aparte de ser un jugador muy rápido, tenía la virtud de ser muy espectacular con sus desbordes por la banda izquierda, jugó de todo en la parte ofensiva, medio de contención, medio ofensivo, centro delantero y lateral izquierdo, como verán amigos, realmente estamos hablando de un jugador muy versátil.

Cuando niño, siendo estudiante de la Escuela Anexa a la Normal, ingresó al equipo de beisbol de las ligas pequeñas de su escuela y es el viejo Estadio Saltillo, escenario de grandes proezas de un jugador que empezaba a escribir su propia historia, ya que logró entrar a libro de records de nuestra ciudad, al tirar un juego sin hit ni carrera.

erubiel valdes - personajes de saltilloErubiel mezclaba su diversión con los quehaceres escolares como todos los niños de su tiempo, pero al llegar a la Secundaria y por influencia de sus hermanos mayores Eleazar y Juvenal, decide por el futbol, ellos fueron deportistas que escribieron páginas de gloria en el futbol amateur de nuestra ciudad, con aquel equipo Necaxa de la CFE y dotaron a Erubiel del gusto y de la técnica, pero como buen aprendiz, superó a sus maestros.

Ingresa a la Secundaria del Instituto tecnológico de Saltillo y es ahí donde surge la oportunidad de jugar un torneo nacional juvenil representando a Coahuila para jugar en la Ciudad de México, la puerta se empieza abrir y los señores Mario Pérez y la Chita Aldrete, profesionales dedicados a buscar talentos para el equipo del Monterrey, fijan su atención en Erubiel. El llamado es para un grupo de 80 jugadores de diferentes partes de la república, la idea con el objeto de realizar una selección minuciosa para dotar al equipo grande. Lo citan en la ciudad de Monterrey para participar en este proceso, muy intenso, por cierto, ya que representaba entrenar mañana y tarde, a los cuatro meses llega el momento de un primer corte de 40 participantes, Erubiel continúa y con esto la esperanza de ser considerado posteriormente.

Pasan otros cuatro meses y otro corte reduce las posibilidades de los que se van, pero amplía el horizonte de los que se quedan y entre ellos Erubiel continúa, posteriormente ese grupo se ajusta a sólo 12 jugadores y con ellos el oriundo de Saltillo. Los dueños les dan la gran noticia de que habrá que formalizar el contrato para formar parte del equipo de reservas, no había tiempo de titubeos, Erubiel tenía que demostrar, de qué estaba hecho.

La primera temporada entra al torneo de reservas donde jugaban un partido contra el similar del rival en turno del equipo grande, es decir que en cada partido habría que romperse el alma para lograr que se le considerara para el equipo de primera división, como se le llamaba antes.

Es así que durante un año y después de pasar el tamiz de este proceso, sólo terminan por contratar a cinco jugadores, y ahora sí a formar parte de la pandilla de Los Rayados del Monterrey, su sueño se había cumplido, al fin había llegado, ahora habría que mantenerse, pero aún era muy joven y había todo un camino que recorrer.

Sus compañeros, muchos de ellos figuras ya consolidadas, otros como él, apenas comenzaban, de aquellas estrellas recuerda al “Gallo” Jáuregui a quien siempre consideró su maestro y junto a él a Claudio Lostaunau, jugadores de quien él se expresa como jugadores dotados de una inteligencia superior.

Como todo principio difícil, sus inicios no fueron la excepción, en su afán por querer sobresalir en un partido interescuadras pasó el balón entre las piernas del gran Claudio Lostaunau y en su inocencia de novato, Erubiel lo interpretó como algo normal, al final del partido Claudio se le acercó y le dijo; “Chamaco si quieres ser mi amigo no me vuelvas hacer esa jugada”, Erubiel tuvo que aprender la moraleja de que los aciertos no siempre te llevan a lograr la cúspide, así que aparte de jugar bien, todo se tenía que hacer bien, pero con mucha prudencia.

Erubiel recuerda con orgullo aquella etapa de su vida, ocho años con los Rayados del Monterrey y cinco con los Tigres de la UANL, platicar con él y hablar de aquellos recuerdos sí que es un deleite, muestra recortes de periódicos y revistas que hablan de su trayectoria, pero quizá una de estas sobresale por lo que describe, narra su debut como un capítulo de ensueño, “ingresa a la cancha del Morelia un joven de 19 años, anota un gol y es nominado por la prensa capitalina como el mejor jugador del partido”, mejor arranque no se pudo haber pedido.

Su vida como jugador profesional está colmada de pasajes muy significativos, como el hecho de haber formado parte de aquel equipo, que siempre fue protagonista entre los mejores del circuito mayor, así también su estancia con los Tigres de la UANL de segunda división y el haber sido parte de aquella epopeya donde se logró el campeonato y con ello el asenso en aquel inolvidable 1974.

Posterior a esta etapa se dedicó de lleno a promover este deporte a través de la UAdeC, donde muchos profesionistas egresados de esta institución lo recuerdan con mucho afecto, una asignatura pendiente en su vida es el lograr, se conforme el Salón de la fama del deporte coahuilense, por lo que no quita el dedo del reglón tratando de convencer a las autoridades de esta noble tarea.

Algo que siempre lleva en su corazón es la satisfacción de todo lo que le dio el futbol. Amigos para siempre, madurez para transitar por la vida, su matrimonio, el reconocimiento de sus paisanos y el aplauso de la afición regiomontana, por que como dice el dicho; para ser Torero primero hay que parecerlo y Erubiel no pierde esa talla y esa estampa, pues a sus 67 años, aun practica el deporte de sus amores, eso habla de que siempre se cuidó de las lesiones, llevando una vida apegada al deporte.

Por todo esto amigos, honor a quien honor merece, reconozcamos a este gran deportista como un personaje de nuestra ciudad, Erubiel Valdés Ramos.

Sabía usted que

Fue integrante de un combinado para enfrentar al equipo Botafogo de Brasil.

En 1966 anota un gol memorable contra Pumas en la cancha de Cd. Universitaria que rompe la red.

Erubiel Valdés fue seleccionado para participar en las olimpiadas de 1968, pero una lesión de último momento le impidió asistir.

En 1971 fue nominado como capitán del equipo Felino.

Hace un llamadoa los ex futbolistas profesionales de Nuevo León para formar una federación que al día de hoy se ha consolidado.

En 1976 fue nominado por la Federación Mexicana de Futbol como Coordinador de entrenadores de la zona norte de Coahuila.

 

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