El Payo de San Pedro Coahuila – Historias de un Buitre de la Narro

por Tomás «Tiger» Yong Wong

Recuerdan la aventura del TRAILERO MANIACO*1 ? bueno si no lo recuerdan les voy a hacer un pequeño resumen.

Después que nos bajamos del tráiler el PAYO y yo aquel mal día, y que dicho chofer nos ofreció dinero para hacerle unos favores y que nos negamos. Hicimos el acuerdo de que el primer autobús de pasajeros que nos levantara, ya sea para Saltillo o San Pedro, nos iríamos…y tan mala suerte traíamos que nos regresamos a Saltillo.

Al siguiente día que por cierto era un sábado, nos fuimos a la central de los transportes Monterrey-Saltillo que estaban en pleno centro de la ciudad, por la Victoria.

El viaje era todo un placer, pensaba yo en silencio y a la vez me decía a mí mismo «YA NO ME VUELVO A IR DE RIDE DE NUEVO» pero era solo un decir, porque lo volví hacer en repetidas ocasiones.

Por fin llegamos a San Pedro, el camión hacía de tres a cuatro horas su recorrido y aunque hacía paradas continúas en su travesía, acarreando cuanta gente podía se sentía un ambiente de malos olores, pero en fin… después de lo antes sucedido, creíamos que estábamos en el paraíso. 
Mi madre Manuelita, era una excelente anfitrión, cuando lo recibió en nuestra casa por la Ramos Arizpe (hoy hotel de paso) lo atendió de maravilla a mi buen amigo y aunque ya pasaba de mediodía no habíamos almorzado por lo que presta y hacendosa nos hizo unos «huevos con chile» las favoritos de KING KONG, perdón de su amigo Tiger.

Ese día o sea el sábado ya de noche nos fuimos a divertir y adivinen a dónde?
– A DONDE TIGER ?.-
Pues a mi lugar favorito. A la famosa zona roja.

Le mostré los mejores bares y por supuesto a las mejores chicas que por ahí había, engolosinado mi amigo mostraba su novatez con ellas por lo que era fácil presa.

La juerga terminó temprano ya que mi madre tendría pendiente de nosotros y más por la visita, porque ella era de las personas que pensaba: Y QUE DIRAN LAS GENTES .Chapada a la antigua y de preceptos muy conservadores, era tiempo de regresar a casa.

El domingo por la mañana fue un día normal y bello. El cielo estaba despejado y el sol no estaba tan fuerte como en otras ocasiones, porque era invierno y se puede decir que estaba agradable el clima, cuando menos por el día, porque en la noche y sobre todo en la madrugada hacía bastante frio. Esa misma noche saldríamos de San Pedro, por lo que fuimos a comprar los boletos temprano y asegurar nuestro regreso a Saltillo, porque el lunes teníamos clases en nuestra ALMA MATER.

En San Pedro hay una plaza de armas en la que acostumbramos la mayoría de las personas locales a visitarla después de salir de misa, por lo regular la de las siete de la tarde. Esta es un centro de reunión en la que personas de todas las edades acostumbramos a conversar como el TPCH que es un grupo de gente adulta por lo regular jubilados y otros tantos sin quehacer solo por el placer de saber los mejores chismes de la ciudad con el pretexto de jugar dominó.

Ah ! se me olvidaba… porque seguro el que no sabe estará pensando y que significan las iniciales del TPCH ?
– Que significa Tiger ?´
– TRABAJO PURA CHINGADA.
– Sin groserías Tiger!!!
– Discúlpenme ustedes, pero eso es lo que significa.
– Bueno… estás perdonado.

Continuando con la plática y sobre la plaza de San Pit, algunos como yo en aquellos tiempos de joven, también era nuestro rinconcito del amor. Era el lugar de encuentro con la novia o el novio o simplemente te sentabas en el exterior y veías pasar a todo tipo de damas y de todos los calibres para escoger, aunque ya lo de escoger, era solo un decir porque la mayoría ya sabía con quien quería. Precisamente yo andaba de novio y por lo tanto mi querido PAYO hacía mal tercio y lo mandé a dar vueltas y vueltas a la famosa plaza.

Estábamos sentados en nuestra banca del amor, mi novia y yo, dándonos unos besitos muy sabrosos de despedida, porque acuérdense que a la media noche partíamos. Cuando de pronto llegó el PAYO medio corriendo hacia nosotros y me dijo:

-VAMONOS PAISA, VAMONOS!!!
– Que pasa.- contesté.
– Me vienen siguiendo varios cabrones.
– Porque?
– Porque madrié a dos gueyes que se burlaron de mi, por andar pelón*2, pero eran muchos y me eché a correr.

No era lo más inteligente ponérseles al frente. Irnos de ahí sería lo mejor.
Dejamos a mi novia en su casa y de ahí partimos hacia la mía. Ya más tranquilos y seguros nos comenzamos a reír por el suceso a mi estimado amigo. 

Eran las 12.00 p.m. de la media noche, el camión calentaba sus motores. Llegó la hora de partir.
– Espero volver un día.- comentó mi amigo.
– Cuando quieras. Pero para la siguiente traeremos a más buitres, para darles una madriza.
Soltamos la risa ambos…POR ALGO SOMOS, ORGULLOSAMENTE BUITRES DE LA NARRO !!!
Y así terminó esta gran aventura…
Un domingo por la noche en San Pedro…
Dios lo tenga en su santa gloria …

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