Don Aldegundo Garza de León

¿Conoce usted el Museo de las Aves de México?

Si lo ha visitado, seguramente ha podido ser testigo de la belleza de esta enorme colección de aves y admirar su plumaje, su tamaño, sus colores, la descripción de su hábitat natural, datos generales de su especie, en fin, todas sus características, ahí puede conocer desde un diminuto colibrí hasta una enorme Avestruz, ¿sabe usted, quien le dio forma a este maravilloso espacio con su aportación?, sabe usted, que detrás de cada una de las piezas que ahí se exhiben existe toda una historia que contar.

El hombre a quien me refiero es un personaje distinguido en nuestra sociedad, y aunque él nace en Monterrey, desde muy pequeño viene a radicar a nuestra ciudad de donde se siente orgullosamente parte de ella.

Nuestro personaje es considerado, nada más y nada menos, como el fundador del Museo de las Aves de México donador de la colección de aves, más completa e importante que existe en nuestro país y en Latinoamérica, me refiero a don Aldegundo Garza de León.

museo de las aves en saltilloOrnitólogo por vocación, comerciante por herencia, cazador de extrema precisión por naturaleza, coleccionista de aves, pero también de buenos amigos, hombre preocupado y ocupado por preservar la especie animal ya que en sus reflexiones da muestra de la sustancia de su pensamiento cuando dice; que “Del conocimiento que podamos obtener de las aves y de los animales que cohabitamos el mismo espacio, depende tanto su supervivencia como la de nosotros mismos”

Don Aldegundo da muestra desde muy pequeño de su interés por las aves, ya que su padre le procuró el amor por el campo y es ahí donde aprende la forma de como lograr capturarlas, al paso del tiempo y a base de constancia y bajo la instrucción de su tutor se convierte en un excelente cazador de alta precisión, cualidad que le permitió obtener con los mejores resultados cada una de sus piezas, lo que le permitió pacientemente llegar a coleccionar lo que hoy podemos admirar en este gran Museo.

Nada fue fácil, pues muchas de las piezas se consiguieron a base escalar montañas sumamente accidentadas o de transitar por aguas bravas o de sobrepasar episodios de tristes recuerdos, ya que sufrió un accidente a la edad de 17 años que lo dejó al borde de la muerte cuando accidentalmente recibe un disparo en el abdomen.

Para colectar las aves, muchas de las veces el ambiente no era el mejor entorno, es por eso que cada pieza tiene su propia historia y se distingue por lo que representó para él, en su momento de captura.

El concepto de este gran museo dio inicio como una colección privada en su casa allá por los años 70 y a medida que se fue incrementando el numero de piezas y de visitantes se vio en la necesidad de buscar un espacio de mayor capacidad, fue así que a petición del Gobierno Estatal se le hace un ofrecimiento para que donara su colección a lo que él accedió como una forma de compartir lo que hoy es considerado como un patrimonio de nuestra ciudad para todo México.

Fue así, que el 15 de Noviembre de 1993 abrió sus puertas este imponente museo que es considerado un centro turístico de suma importancia que tiene en sus espacios de exhibición mil 500 ejemplares que representan 700 especies para admiración de sus visitantes.

Personajes que marcaron el destino de don Aldegundo fueron, sin duda, su padre que le heredó ese gusto por la naturaleza, así como don Pedro Fuentes, experto disecador de piezas de cacería, quien fue el que arregló su primera especie, un halcón pequeño.
Otro personaje importante en su vida, como coleccionista, fue el señor Miguel Álvarez del Toro con quien entabla una relación amistosa y profesional por compartir el mismo gusto por las aves, también tenía un amplio conocimiento en reptiles, mariposas, arácnidos, plantas y otras especies.

El Museo actualmente se ubica en las instalaciones del antiguo colegio de San Juan, lugar emblemático de nuestra ciudad que guarda en su estructura capítulos importantes de historia y de nuestra cultura.

Es de admirar que a don Aldegundo le tomó 42 largos años para formar esta inmensa colección de aves, que hoy es patrimonio de nuestro querido Saltillo para el mundo entero, por todo esto amigos, honor a quien honor merece, reconocemos a este personaje de nuestra ciudad, como un referente de profesionalismo y perseverancia. Don Aldegundo Garza de León.

Del conocimiento que podamos obtener de las aves y de los animales que cohabitamos el mismo espacio, depende tanto su supervivencia como la de nosotros mismos”.

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