Adrián Rodríguez y su Universidad Universo

Que tal estimados amigos, con el gusto de saludarlos nuevamente, en esta columna he hablado de hombres y mujeres que con su presencia han construido páginas de nuestra historia verdaderamente trascendentes.

Historias llenas de pasajes admirables que los han convertido en personajes que con su ir y venir han sido capaces de formar parte de nuestro anecdotario, en esta ocasión hablaremos, de uno sui generis, algunos lo consideraban loco, otros valiente y diferente, me refiero a Adrián Rodríguez García.

Era principio de los años 70s. Saltillo era un lugar apacible, donde sus jóvenes eran el referente de la mayoría de sus pobladores, la vida estudiantil de aquel tiempo era el activo que apostaba el destino pujante que hoy ha cimentado su andar, quizá siga siendo lo mismo solo que aquel tiempo, era especial, así lo consideran obviamente mis contemporáneos.

Quien no recuerda al rector de la Universidad Universo, la UU de don Adrián Rodríguez García, aquel eterno candidato a la presidencia de la república que entre vuelta y vuelta en la Plaza de Armas y su filosofía, regaba a diestra y siniestra como semillas a las palomas.Adrian-Rodriguez-Garcia-300x225

Sus escritos mostraban y demostraban un proyecto de nación que sólo él comprendía y que muchos jóvenes secundaban como algo profundo y razonable, a algunos les causaba temor por su carácter hosco, a otros risas porque decían que no estaba cuerdo. Pero que había en la mente de aquel hombre que con su vestimenta desparpajada y su cigarrillo en los labios iba refunfuñando quien sabe que tantas cosas, hablaba de una ciudad Lux, de alimentos públicos y gratuitos, del derecho a la energía eléctrica y a la propia vida, que el Universo es la Universidad de la Gente, decía que él no daba opiniones porque solo los tontos opinan, que él decía solo verdades.

Publicó y regaló panfletos reproducidos en facsímil a todo aquel que quería leerlo a través de su periódico “Columna Universal de la Paz” de donde era editor y director, seguramente esos escritos, hoy forman parte de un legado atesorado por algunos ciudadanos que aun los conservan.

Cuenta Jaime Martínez, mejor conocido por el Jimmy y reconocido por estudiantes de aquella época, amigo y admirador de don Adrián, que una noche de principio de los 70s, mandó traer a las fritangueras de los alrededores de aquel Hotel Rodríguez para instalar un tianguis gratuito del alimento y ofrecerlo a todo aquel que fuera pasando, diciendo; “Coman todo lo que quieran, hasta hartarse, yo pago” ese era Adrián Rodríguez.

Su madre, doña Dolores García reclamaba su proceder y él contestaba que como buena cristiana, bien valía, dar de comer al hambriento, seguramente que esas acciones lo fueron llevando a la bancarrota, pero él nunca cesó en su actuar a favor de toda esa gente que lo vitoreaba.

Don Manolo Gil Vara, cronista de Ramos Arizpe, lo recuerda como un personaje singular y comenta de la presencia de Adrián Rodríguez en la historiade nuestra ciudad como un hombre diferente, que logró hacer hasta cierto punto, un hombre emblemático y lo describe en su recuerdo con una banda presidencial cruzando su pecho, vestido de frac y con su eterno cigarrillo, lo cual quedó plasmado en fotografías que regalaba a sus supuestos simpatizantes en época de elecciones.

También recuerda que en su cinto traía una leyenda que decía salario mínimo 40 pesos, petición muy alejada de la realidad de aquella época y que con el tiempo se convertiría en realidad, sus pintas en los vagones de tren con la leyenda del Partido Adrianista que decían; “ Frente único de no votantes” o con aquellas famosas siglas de UU, sin olvidar su desparpajo para retar al Gobierno, a la Iglesia, a la ONU y hasta la Casa Blanca.

La maestra y columnista del periódico VANGUARDIA, Esperanza Dávila, lo describe como un luchador social temerario, amigo de pocos y temido por muchos..

De aquellos pocos amigos que realmente lo apreciaban, figura la presencia de otro personaje sumamente pintoresco por sus anécdotas y de nombre Casiano Campos, digno de ser comentado por un servidor en futura ocasión

Desafortunadamente “El Economista Non” falleció un 14 de enero de 1984, su corazón dejó de latir entre la Catedral de Saltillo el palacio de Gobierno y su Universidad Universo.

Los que le conocieron de cerca lo escuchaban hablar de su antagonismo contra los enanos mentales como él llamaba a los políticos, alguien se atreve a decir que si este personaje no hubiera existido lo habría inventado Miguel de Cervantes Saavedra, como un guerrero solitario, luchador a favor de las clases más desprotegidas, heredero de una pequeña fortuna por ser descendiente de la familia Rodríguez y dueños de algunas propiedades que poco a poco fue agotando.

Adrián Rodríguez fue referente de una época, el fantasma de su figura aún camina por la plaza de armas con su sombrero arrugado, con un ramo de flores ya muy paseadas, su saco sucio y las bolsas llenas de papeles, en donde anotaba sus ideas.

La maestra Dávila lo describe como un hombre amoroso con los niños huérfanos, de ahí quizá le venía la inspiración para hacer proclamas denominadas por él, como axiomas, como: “Agua y leche para los niños de los pueblos del Universo” o en donde figuraba la creación de un “banco público”, por lo que tiraba monedas al aire que obtenía con la venta de sus escritos.

Sea como sea amigos, hoy recordamos a Adrián Rodríguez García como un referente que quiso cambiar el mundo.

¿VISIONARIO O LOCO?

El Partido Adrianista dejaba su marca con leyendas como: “Frente Único de no Votantes” o con aquellas famosas siglas de UU (Universidad Universo).

Es inolvidable su desparpajo para retar al Gobierno, a la Iglesia, a la ONU y hasta a la Casa Blanca.